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Regresiones del sueño en bebés: cuando el llanto nocturno esconde algo más profundo

  • Foto del escritor: Andrés Lagar García
    Andrés Lagar García
  • 3 may
  • 13 min de lectura

¿Tu bebé ha dejado de dormir sin explicación? Las regresiones del sueño en bebés son algo más que un hito neurológico. Descubre qué son las regresiones del sueño en bebés, cuándo aparecen, por qué ocurren y cómo la terapia regresiva puede ayudar cuando nada funciona, desde una dimensión que la pediatría todavía no contempla.



La noche en que Elena no podía más:


Mi amiga Elena llevaba tres semanas sin dormir más de dos horas seguidas. Su bebé de cuatro meses, Mateo, había sido un niño muy tranquilo y dormilón sus tres primeros meses de vida. Uno de esos bebés que hacen pensar que la maternidad es exactamente como la imaginaste, o como aparece en televisión en los anuncios publicitarios que te venden una maternidad y una crianza idílica. Pero en el último mes algo cambió de repente y sin aviso. Llantos de madrugada, siestas imposibles, un estado de alerta constante que no tenía explicación médica. El pediatra lo llamó regresión del sueño en bebés. Elena lo llamaba desesperación.


Una tarde me escribió un WhatsApp como amiga al límite: "No sé qué le pasa. Hemos intentado todo. Mario y yo no podemos más”. Le propuse algo que ella no esperaba: entrar juntos a buscar la respuesta y el origen de ese llanto al que su pediatra no encontraba ninguna dolencia física. Una sesión de terapia regresiva; no para Elena. Para Mateo, pero a través de su mamá.


En el estado de conciencia expandida, Elena contactó con el campo emocional de su hijo. Y entonces apareció: un día, hacía aproximadamente un mes. Una discusión de pareja entre ella y su marido. Voces que nunca pretendieron llegar tan lejos, y que ellos superaron al momento. Pero llegaron. Y el sistema nervioso de Mateo - ese sistema que no filtra, que no razona, que solo siente - registró aquello como una amenaza. Y desde ese día, no había vuelto a sentirse seguro, y esto explicaba su dormir intranquilo.


Elena lloró. Le pidió perdón a Mateo y le explicó que papá y ella tuvieron un mal día, pero que se seguían queriendo mucho y lo más importante que le querían mucho a él, y que ya podía estar tranquilo. Y en ese espacio que no se ve pero que existe, ocurrió algo difícil de explicar con palabras: la angustia cedió. Y el amor - ese amor infinito e incondicional que ambos le habían dado desde el primer instante en que supieron que ya estaba en el útero materno - volvió a ser lo único que Mateo podía sentir. Esa noche, Mateo durmió, y sus problemas de sueño desaparecieron.


Por desgracia, esta es una escena que miles de madres conocen de memoria: su bebé que llevaba semanas durmiendo con cierta regularidad, de repente, parece haberse olvidado de dormir bien: llora de madrugada, rechaza el sueño, se despierta varias veces sin razón aparente. El papá y la mamá, exhaustos y desconcertados, se preguntan: ¿qué ha pasado?, ¿qué ha cambiado?, ¿hemos hecho algo mal?


No han hecho nada mal. Lo que está ocurriendo tiene un nombre - regresión del sueño -, tiene una explicación médica y muchas veces un origen fisiológico. Este artículo te propone una mirada más allá, cuando no encontramos ninguna explicación a lo que le pasa al bebé y la situación se alarga en el tiempo, y que viene a poner la mirada en la conexión emocional profunda entre una madre y su bebé. Una conexión que, según veremos, no necesita ni distancia ni tiempo para funcionar, y seguro que tú como madre has experimentado en muchas ocasiones. Te propongo que abras tu mente para continuar leyendo.


¿Qué son las regresiones del sueño en bebés?


Las regresiones del sueño son etapas temporales en el desarrollo del sueño del bebé que suponen un aumento de los despertares nocturnos, mayor dificultad para conciliar el sueño y, en general, un cambio en su patrón habitual de descanso. No se trata de un capricho, ni de un retroceso en la crianza. Es, simplemente, el precio visible de un proceso invisible: el extraordinario desarrollo neurológico que está ocurriendo dentro de ese pequeño cuerpo.


Las regresiones del sueño son fases en las que un bebé comienza a dormir peor, cuando ya parecía tener adquiridas las rutinas del sueño. Puede que le cueste dormirse, que se despierte más veces durante la noche o que directamente rechace irse a dormir. Estos episodios pueden variar de un bebé a otro. No solo afecta al sueño nocturno, también a las siestas, y su duración suele oscilar entre las dos semanas y las seis, pudiendo alargarse más dependiendo del bebé.


¿Cuándo aparecen las regresiones del sueño? Etapas por edad


Las regresiones del sueño en bebés no llegan al azar. Siguen un patrón ligado directamente al desarrollo. Hay edades en las que con frecuencia se observa este patrón: a los 4 meses, hacia los 8-10 meses, alrededor del año, en torno a los 18 meses y la conocida regresión de los 2 años. Cada ventana coincide con un salto evolutivo concreto. Gatear, darse la vuelta, sentarse, caminar… cada etapa requiere un intenso aprendizaje que perturba el descanso. El bebé entiende cada vez mejor lo que le decimos, percibe nuestras ausencias, desarrolla su memoria y empieza a emitir sonidos. Esto puede crear ansiedad o, por el contrario, excitación.


La regresión del sueño de los 4 meses merece mención especial porque es, para muchas familias, la primera gran sorpresa. A menudo es la primera regresión real: el bebé abandona el sueño neonatal y pasa a un sueño más estructurado, similar al de los adultos, con ciclos más definidos. Se despierta entre dos ciclos y le cuesta volver a dormirse solo.


Más adelante, hacia los ocho o nueve meses, aparece otro elemento clave: la ansiedad por separación, que es una causa importante de regresión del sueño. El bebé, sin palabras, sin capacidad de razonar, está experimentando algo que en un adulto llamaríamos terror existencial: la posibilidad de perder al ser del que más depende para sobrevivir. No es un capricho, es una memoria de supervivencia inscrita en lo más profundo del sistema nervioso.


La regresión de los 18 meses es una de las más duras emocionalmente. Coincide con un salto enorme en el lenguaje y la autonomía, pero también con la toma de conciencia de los propios límites. Aparece resistencia activa a dormir y más demanda de presencia adulta.


Por último, en la regresión de los 2 años el bebé ya es un niño con opiniones propias y una voluntad poderosa. La resistencia al sueño es más consciente y verbal. Puede venir acompañada de miedos nocturnos y de cambios externos como la llegada de un hermano o el inicio de la escuela.


Lo que la ciencia convencional no explica sobre las regresiones del sueño


Hasta aquí, la explicación pediátrica estándar es razonablemente clara. Pero hay algo que deja fuera: ¿por qué algunos bebés atraviesan estas etapas con relativa calma y otros se desregulan de forma intensa y prolongada? ¿Por qué hay bebés cuya regresión del sueño coincide exactamente con períodos de alta tensión emocional en la familia, aunque parezca que no se enteran de nada? ¿Por qué a veces, cuando la madre logra soltar algo emocionalmente y estar más tranquila, el bebé empieza a dormir mejor?


La medicina convencional no tiene respuesta para esto. En cambio, con la terapia regresiva a veces encontramos una explicación, y una solución al problema. Y digo a veces, pues en muchas ocasiones la regresión del sueño tiene un origen en un malestar físico o emocional que el bebé debe experimentar. La opción de valorar la regresión como posible ayuda es cuando la sintomatología de estos problemas para conciliar el sueño excede en intensidad y en el tiempo lo que su pediatra va a considerar como algo normal para su periodo evolutivo, y las exploraciones médicas indican que el bebé no tiene ningún problema físico. Por ello, nunca debería plantearse este tipo de terapia sin una valoración médica exhaustiva de la sintomatología del bebé. 


El bebé también tiene memoria emocional: lo que nos enseña la psicología prenatal


Actualmente sabemos que el bebé en gestación tiene memoria y capacidad de aprendizaje mientras se está desarrollando en el útero materno. Es sensorialmente sensible y percibe las emociones que experimenta su madre. Recibe señales de su entorno y responde adecuándose a él. Es decir, antes de nacer ya hemos interiorizado determinadas conductas. Esto explica por qué hoy en día se recomiendan prácticas de relajación o de meditación para la madre durante el embarazo, o momentos de paz y disfrute escuchando música clásica. Lo que se persigue es que la madre esté tranquila y conecte con su paz interior, para que así el bebé perciba dicha calma, paz y tranquilidad a través de su madre, gracias a esa conexión emocional interna que se produce entre la madre y su bebé durante la gestación. Muchas veces hemos escucha que se les dice a las madres durante su embarazo: “Ponte música clásica para que tu bebé se relaje”. Hoy sabemos que quién se relaja realmente es la madre, y esa relajación es absorbida y aprendida por su bebé que es capaz de sentirla y conectar con dicha emoción.


Si el bebé absorbe el estado emocional de la madre desde antes de nacer, ¿qué ocurre después del nacimiento, cuando esa conexión sigue siendo tan intensa? ¿Podría el bebé estar "sintiendo" algo que no es suyo - algo que pertenece a la madre o al campo emocional familiar - y expresarlo con el único lenguaje que tiene a su disposición: el llanto, la agitación, el rechazo al sueño?


Los pensamientos y emociones negativos, y por supuesto, también las emociones positivas de la madre se conectan directamente con el feto, influyendo también en patrones de comportamiento que la persona repetirá sin darse cuenta a lo largo de su vida, y los tomará como propios, dentro de su repertorio de patrones de conducta.


El bebé recién nacido no dispone de mente consciente para filtrar lo que siente. Lo experimenta todo desde el lado emocional del cerebro: el hemisferio derecho. Este es el primero en desarrollarse, mostrándose sensible a las experiencias difíciles o traumáticas durante el embarazo y creando un registro de ellas para ayudar al bebé a sobrevivir. Esto significa que lo que un bebé expresa a través de su llanto y su nerviosismo puede ser tanto un mensaje propio como un eco del mundo emocional que lo rodea. Y aquí es donde la terapia regresiva abre una puerta a una posibilidad que la pediatría convencional actualmente no contempla.


Terapia regresiva: encontrar el origen de lo que te está pasando


La terapia regresiva es una técnica terapéutica intrapersonal: una conexión con tu interior.  Un viaje al interior de tu mente, para descubrir el origen, el porqué de tus pensamientos, de tus sentimientos y de tus emociones. Cuando un adulto acude a una sesión de terapia regresiva lo que busca es encontrar el origen de algo que le pesa y que no entiende. El profesional acompaña a sus pacientes a que “recuerden”, “a que hagan consciente” una información que está en su almacenada en mente, que de alguna manera posiblemente se grabó en su mente no consciente, en el hemisferio derecho de su cerebro. Y al traer esa información a la parte consciente y racional puedes ver si eso que te pasó -y que se manifiesta actualmente en tu presente en forma de síntomas y bloqueos- sigue teniendo sentido o si lo puedes soltar y desbloquear en el momento actual.


Durante la sesión de regresión el consultante está consciente en todo momento, pero logra entrar en ese estado expandido de conciencia en el que puede “revivir” los sentimientos, pensamientos y emociones de sus recuerdos de la infancia, de experiencias del nacimiento, experiencias dentro del útero materno e incluso experiencias en una hipotética vida pasada.  La mente humana - la tuya y la mía - tiene esta capacidad de traer estas vivencias para que con el acompañamiento del terapeuta podamos extraer los aprendizajes oportunos y sanar las heridas de nuestro pasado. Lo de menos es saber si lo que experimenta la persona que está en regresión es un producto de su imaginación o es una realidad, lo importante es el aprendizaje que puede extraer, y como haber revivido esta experiencia puede sanar la sintomatología que presentaba antes de la sesión.


En la terapia regresiva, el adulto puede verse a sí mismo como bebé: sentir lo que sintió, comprender desde dónde se instalaron ciertos miedos y ciertas tensiones. Y al comprenderlo, sanarlo. Si quieres informarte y profundizar en este tema te recomiendo el siguiente libro de la Asociación Española de Terapia Regresiva (AETR) a la cual pertenezco: Terapia Regresiva, Gestación y Nacimiento. Experiencias de 16 terapeutas. (2025). A.E.T.R. Editorial Ediciones Ende. En el cual cada terapeuta describe una sesión práctica en la cual un consultante resuelve su problema actual trabajando su gestación y/o nacimiento.


Durante las sesiones de regresión, los pacientes reviven sus gestaciones con total claridad. Son conscientes de cómo, en estado fetal, permanecen conectados a sus madres, experimentando las mismas emociones. Al acceder a esta información, se desbloquean y liberan los recuerdos de momentos difíciles que desde una edad temprana dejaron una herida profunda en el futuro bebé.


La regresión a través de la madre: cuando el amor es el canal de conexión


Pero hay algo más que la terapia regresiva online y presencial permite hacer, algo que muy pocos terapeutas trabajan de forma explícita: hacer una regresión a un hijo o hija a través de su madre. Sin importar si el hijo está viviendo la adolescencia, la infancia o si es bebé, como en el caso de Mateo y su madre, Elena, con el que abrimos este artículo.


En el primer libro de la Asociación Española de Terapia Regresiva - El Alma sin Velo. Experiencias de doce terapeutas con la Terapia Regresiva (2022). AETR.  Editorial Punto Rojo)-, del que soy coautor, se describen con dos casos reales cómo es posible realizar una regresión a un hijo a través de su madre. En ambos casos, la madre entra en un estado expandido de conciencia desde donde es capaz de contactar con el mundo emocional del niño: percibir lo que le angustia y lo que le hace sufrir, y poder sanarlo en su hijo y en el sufrimiento de la madre por lo que experimentaba su hijo.


No pienses que es magia. Es conexión profunda que toda madre puede experimentar con cada uno de sus hijos. Yo he podido acompañar a varias madres en este proceso y es una experiencia maravillosa para una madre poder sentir dicha conexión tan profundamente y, sobre todo, la sensación de entender lo que le está pasando a tu hijo y poder ayudar a resolverlo. Y la mejor noticia es que ya hay científicos que no miran para otro lado, que no niegan una realidad que es demostrable, pues cualquier investigador se puede sentar a mi lado mientras realizamos dicha regresión a una madre y comprobar que la experiencia se puede alcanzar, que es real. Y, por fin, hay científicos españoles que han empezado a encontrar un lenguaje para explicar todo esto. 


La física cuántica y la conciencia no local: cuando la ciencia se atreve


El Dr. Sans Segarra - médico cirujano, ex jefe del Servicio de Cirugía Digestiva del Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona), pionero en cirugía laparoscópica en España y Premio a la Excelencia del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, investigador de las experiencias cercanas a la muerte y autor de varios libros -  explica que existe una conciencia que tiene continuidad fuera del cerebro y que persiste después de la muerte física: la que él denomina supraconciencia.


Afirma que la física cuántica puede explicar cómo la conciencia puede existir más allá del cuerpo físico. Las partículas pueden estar entrelazadas, lo que significa que están conectadas de alguna manera que no podemos explicar completamente. Si la supraconciencia puede operar a distancia, entonces la conexión entre una madre y su bebé - la más intensa de la naturaleza humana - puede funcionar como un canal de información bidireccional. No como metáfora sino como realidad.


El Dr. Álex Gómez-Marín: cuando un físico teórico cruza el umbral de la muerte y regresa con preguntas nuevas


Te recomiendo ver la entrevista en You Tube del Dr. Sans Segarra al Dr. Álex Gómez-Marín. Físico teórico y neurocientífico, máster en Biofísica y doctor en Física Teórica por la Universidad de Barcelona, es Científico Titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y director del Pari Center en la Toscana italiana, y por tanto uno de los científicos más rigurosos de España.



En 2021 estuvo ingresado de gravedad en el hospital y tuvo una experiencia cercana a la muerte. Entonces decidió dedicar su trabajo de investigación al estudio científico de los límites de la conciencia.


En dicha entrevista ambos científicos hablan de un nuevo paradigma de la ciencia, y el Dr. Gómez-Marín afirma de su trabajo actual en la universidad: “yo estudio fenómenos por ejemplo que tienen que ver con cómo dos Mentes pueden estar conectadas a distancia o si pueden estar conectadas a distancia". El Dr. es honesto sobre los límites de su disciplina. Afirma que no cree que hoy la física cuántica explique la conciencia, aunque reconoce que hay investigadores trabajando en ello muy seriamente. Pero está convencido de que el ingrediente clave que le falta a la física es la conciencia, y viceversa.


Sus investigaciones van en la línea de poder llegar a explicar que la idea de que una madre puede acceder al campo emocional de su bebé en un estado de conciencia expandida deja de ser metáfora poética y se convierte en hipótesis científicamente coherente.


La madre como puente: sanando lo que el bebé no puede expresar


Cuando una regresión del sueño se prolonga más allá de lo esperado, cuando nada parece explicar la intensidad del malestar, merece la pena hacerse una pregunta diferente: ¿Está el bebé expresando solo su propio proceso neurológico? ¿O está también resonando con algo que pertenece al campo emocional familiar?


Una madre que atraviesa una pérdida no resuelta, una relación de pareja en tensión, un duelo aplazado… transmite todas esas emociones a su bebé sin pretenderlo. La terapia regresiva a través de la madre trabaja exactamente en este espacio. La madre entra en un estado de conciencia expandida, guiada por el terapeuta, y desde ahí establece un puente con el mundo interno del bebé. En ese estado, es posible identificar qué emoción está perturbando al bebé, discernir qué parte le pertenece a él y qué parte le llegó a través del campo materno, y ofrecerle desde esa conexión la calma que su sistema nervioso todavía no puede procesar solo.


El bebé no habla, pero siente. Y cuando lo que siente la madre cambia, algo cambia también en el bebé.


Regresiones del sueño en bebés: una nueva forma de entender el llanto nocturno


Las regresiones del sueño en bebés son reales. Tienen una base neurológica documentada. Los consejos prácticos - rutinas, constancia, ambiente tranquilo - tienen su fundamento y su valor.


Pero si tu bebé lleva semanas sin dormir bien, si el malestar parece desproporcionado, si intuyes que detrás del llanto hay algo más que un simple hito del desarrollo, quizás ha llegado el momento de ampliar el enfoque. La terapia regresiva te plantea la posibilidad de sanar ese llanto a través del vínculo más poderoso que existe: la conexión madre-bebé.


Conclusión: regresión del sueño y terapia regresiva pueden ir de la mano


Hay una paradoja hermosa en todo esto: la palabra "regresión" aparece en ambos lados de este artículo. La regresión del sueño del bebé como un retroceso aparente. Y la regresión terapéutica como un viaje hacia atrás en el tiempo de la conciencia para sanar lo que quedó sin cerrar. En ambos casos, la regresión no es un problema. Es una oportunidad.

Lo que el Dr. Gómez-Marín llama conciencia más allá del cerebro, lo que el Dr. Sans Segarra documenta como supraconciencia no local, y lo que en las páginas de El Alma sin Velo describimos como la conexión terapéutica entre madre e hijo, apuntan todos al mismo territorio: existe un nivel de realidad donde el amor no necesita distancia para actuar, donde el vínculo no necesita palabras para sanar y donde la regresión —sea del sueño o de la conciencia— es siempre una invitación a ir más hondo para encontrar lo que todavía está esperando ser visto.


Si eres madre y sientes que el llanto nocturno de tu bebé te habla de algo que todavía no entiendes, estás en el lugar correcto para comenzar a escucharlo.


¿Quieres saber más sobre cómo funciona la terapia regresiva online para madres y bebés? Visita regresionesonline.es y descubre cómo puedo acompañarte y juntos encontrar entendimiento y solución a esto que te está pasando.



18 comentarios


Antonio León
Antonio León
12 may

¡¡Bastante interesante!!

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Andrés Lagar García
Andrés Lagar García
16 may
Contestando a

Gracias Antonio

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Jose Antonio Lagar García
Jose Antonio Lagar García
11 may

Cuando un bebé deja de dormir, no se despierta solo él: se despierta la angustia de toda la familia. Andrés plantea aquí una mirada distinta, prudente y humana: primero descartar lo médico, y después escuchar qué puede estar expresando ese llanto que no sabe hablar. Un artículo para leer con la mente abierta y el corazón atento.

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seutentica
11 may

Super interesante el artículo Andrés, lo comparto, siento que muchas familias podrán tener otra visión de lo que hoy las desarmoniza y lleva a niveles de estrés angustiantes! Gracias por crear estos contenidos tan transformadores! Un abrazo! 🙏

Editado
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Marisol De Lima Romero
Marisol De Lima Romero
11 may

Muy interesante lo que cuentas, creo totalmente en la herencia transgénica.

Gracias, por la aportación . 😊🙏

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Manuel Oliver Rueda
Manuel Oliver Rueda
11 may

Gran profesional! Muchas gracias por el trabajo que realizas!

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